martes, 18 de noviembre de 2014

MARÍA MONTESSORI Y LA PEDAGOGÍA PROGRESISTA

Como ya expone Ken Robinson, uno de los problemas que se puede apreciar en la actualidad dentro del ámbito de la educación es la falta de metodologías que desarrollen la capacidad creativa del alumno. Este es un problema que afecta por un lado a los niños de corta edad, ya que en esa época es cuando la imaginación está en su pleno auge, y posteriormente a los adolescentes debido a la falta de desarrollo creativo.

Partiendo de esta idea inicial, considero que la metodología de enseñanza que propone María Montessori tiene sus cosas positivas y sus cosas negativas. Es interesante esa forma de aprender basada en la libertad y autoaprendizaje en la primera fase (infancia) ya que permite al alumno la autonomía propia de crear, pensar, equivocarse, acertar y construir conocimientos limpios por sí mismos, sin manipulación alguna. Al mismo tiempo le permite sociabilizarse y adquirir capacidades y habilidades sociales que serán necesarias a lo largo de su vida. Mientras que para los adolescentes y jóvenes esa metodología quedaría muy básica y con carencias. Con el paso de los años y la madurez que vayan adquiriendo, los alumnos aumentarán sus capacidades pudiendo realizar otro tipo de aprendizaje dependiendo de los ámbitos educativos, sociales y laborales donde se muevan. Por ejemplo, un alumno en la segunda fase educativa con esta metodología de aprendizaje nunca podría ser notario, ya que la oposición que se requiere, supondría un aprendizaje muy lineal y repetitivo.


Como conclusión, es interesante conocer esta metodología nueva pero creo que hay que abrir el abanico de posibilidades en cuanto a tipos de aprendizaje ya que como muchos estudios han revelado ya, cada alumno tiene una capacidad y un ritmo de aprender diferente, y por tanto, es necesario que el sistema de enseñanza se adapte en determinadas ocasiones.

EL KRAUSISMO EN ESPAÑA

Partiendo de las ideas generales que el otro día mis compañeros expusieron en el debate, podríamos entender el krausismo como una doctrina que defiende la tolerancia académica y la libertad de cátedra frente al dogmatismo y que llegó a España gracias a Julián Sanz del Río y a la Institución Libre de Enseñanza dirigida por Francisco Giner de los Ríos.

Para comenzar creo importante destacar desde el inicio el valor y la confianza que tuvieron los creadores de esta corriente para defender su propuesta en aquellos tiempos, y por tanto el éxito que realmente han tenido ya que hoy en día, sigue siendo una fuente importante de información y de realidad, tanto en el ámbito educativo, como social y político. Por tanto, es un ejemplo más de que si crees en ti mismo, en tus ideales y trabajas por ello, puedes llegar muy lejos. Partiendo de esta premisa inicial, es interesante entender el krausismo como un modo de vida donde la ética está por encima de todo a nivel social, donde la coeducación, la educación activa y la necesidad de planificación escolar eran conceptos importantes, donde el papel de la mujer se merecía un respeto que no recibía y donde la libertad, en todos los ámbitos, era un derecho, entre otros tantos conceptos socialistas. Son aspectos que en el siglo XIX ya se planteaban y que en la actualidad aún sigue siendo, en ocasiones, el centro de debate. Por tanto, se podría decir que los ideales krausistas aún están presentes actualmente ya que muchos objetivos que se planteaban, están en proceso de desarrollo y evolución, como por ejemplo y hablando en términos educativos, el currículum como base de organización y planificación actual del sistema educativo.


Así pues, creo que el krausismo fue una de las corrientes iniciales que habló de libertad en todos sus ámbitos y que gracias a su promulgación y esfuerzo, consiguió que sus ideales llegaran a otros pensadores e investigadores posteriores, los cuales han podido seguir desarrollando esa libertad de forma más específica.